sábado, 16 de enero de 2010

Ayuntamientos y Racismo.

Ayuntamientos y Racismo.¡Cuidado con abrir el melón de la Xenofobia! VIC, Torrejón de Ardoz y...



Artículo claro y rotundo de Juan Carlos Escudier en Público. ¡ Alerta la gente de buena voluntad! ¡ Stop al Racismo!


Conste que aquí no somos racistas
Público.14 Ene 2010

Aquí, como es sabido, no somos racistas, y si tenemos algún reparo hacia los negros es porque muchos son trompetistas y algunas de nuestras cándidas niñas se fugan con ellos a cuchitriles como la Ligia Elena de Rubén Blades. Sentimos, incluso, pasión por los inmigrantes y nos gusta que tengan todos los papeles en regla, tal es la razón de que en Vic les quieren hacer llevar hasta el acta de defunción de la suegra para empadronarles.


En Vic hay mucho inmigrante y un partido xenófobo que puede ganar la alcaldía. Para impedirlo, los que gobiernan el municipio –CiU, PSC y ERC- han decidido usar sus mismas armas por eso de que no hay mejor cuña que la de la misma madera. Eso es visión política y lo demás son zarandajas.
A los que sentimos esta tierra como nuestra por el simple hecho de que pilla a tiro de piedra del hospital de la Seguridad Social donde nos alumbraron, los inmigrantes nos parecen estupendos, siempre que acepten trabajar por la voluntad, no se les vea mucho por la calle porque esto no es Tánger, eviten poner la música a todo trapo para no despertar al abuelo, dejen de saturar las guarderías pariendo como conejos y se vuelvan a su país cuando se queden en el paro, que aquí no mantenemos a vagos que cada dos por tres se ponen mirando a La Meca.


Salvo que queramos hacernos trampas en el solitario, hay que reconocer que medidas como la de Vic encandilan a cierto electorado de izquierdas, ya que las clases más favorecidas nunca dejaron de apreciar las cualidades de los inmigrantes como servicio doméstico y los integran divinamente lavando sus uniformes y cofias con Perlán. Los conflictos se viven en los rellanos de los barrios más humildes, donde convive el obrero metalúrgico de Sestao con el camarero colombiano aficionado al vallenato. Es lo que explica que la extrema derecha creciera en Francia a costa de los socialistas.


La crisis nos debe hacernos olvidar que la llegada de inmigrantes hizo posible el crecimiento económico y apuntaló nuestro maltrecho sistema de pensiones. El problema no es que los foráneos copen los pisos asistenciales o las ayudas por comedor, sino que hay pocos pisos sociales y ayudas muy escasas. La integración requiere de recursos para evitar que contemplemos a un pobre rumano como una termita de nuestro bienestar. De eso y de no alentar las bajas pasiones por una puñetera alcaldía. Juan Carlos Escudier


¡Genial, Ferreres!. Como siempre.