jueves, 3 de abril de 2014

El futuro es un país extraño. Josep Fontana. Una reflexión sobre la crisis de comienzos del S.XXI



El futuro es un país extraño. 
 Josep Fontana. 
Una reflexión sobre la crisis de comienzos del S.XXI

Josep Fontana (Barcelona, 1931), maestro indiscutido de historiadores, fue profesor de Historia Económica en la Universidad de Barcelona y catedrático de la misma disciplina en las Universidades de Valencia y Autónoma de Barcelona. Fundó y dirigió el Institut d´Historia Jaume Vicens Vives. El más grande de los profesores vivos de nuestro país. Doctor Honoris Causa por varias universidades. Ha impartido cursos y conferencias por numerosas instituciones universitarias del extranjero.
Su obra se aproxima a los treinta títulos, podemos encontrar libros de investigación histórica. de síntesis y de teoría de la historia. 
En Pasado y Presente ha publicado:  Por el bien del imperio (2012) y, ahora, El futuro es un país extraño.(2013)



 Josep Fontana reivindica la función social de la Historia y el papel del historiador como sujeto comprometido con su tiempo, y sobretodo con su gente.
 Dicho papel no es otro que, por un lado denunciar los análisis tramposos de la crisis y del mundo que nos rodea para abocarnos a la resignación, y por otro, aportar conocimiento a
 “la tarea de reinventar un nuevo futuro, que es todavía un país desconocido”.


Para pensar, analizar e investigar...algunas citas e ideas del libro...
 
 Este libro tiene como propósito fundamental analizar lo que he denominado La crisis social  de comienzos del siglo XXI. Una crisis que no puede reducirse a las consecuencias  de la crisis financiera y que no obedece a causas meramente económicas, sino a un proyecto social que ha comenzado por la privatización de la política y aspira a conseguir la privatización entera del propio estado. Un proyecto que no solo amenaza la continuidad de los servicios sociales  que proporcionaba el estado de bienestar, sino que pone en peligro el propio estado democrático y  la sociedad civil en que esta se sostiene".

 "La visión de la historia en que fuimos educados, que nos garantizaba un porvenir de progreso continuado, ha dejado de tener validez, y el futuro se ha convertido en un país extraño que habrá que descubrir y conquistar".

"Lo que en la retórica con que se justifican las políticas de austeridad se presenta como un retroceso temporal destinado a superar unos momentos de dificultades esconde, en realidad, una alteración permanente de nuestros derechos sociales encaminada a liquidar definitivamente lo que queda del estado de bienestar y a asegurar la nueva sociedad de la desigualdad".


 "Está claro que aquí no había ningún problema de deuda pública hasta que no han asumido la deuda bancaria. El siguiente paso es la privatización del Estado mismo, el proceso de vender a los ciudadanos, y el establecimiento de un sistema represivo eficaz". 

"Debemos darnos cuenta de que esta no es una situación temporal de la que se saldrá. A lo mejor habrá ciertos elementos de crisis que se paren, aunque de momento los síntomas, por ejemplo en Inglaterra, no son estos. Pero incluso si saliéramos de la crisis, el mundo en el que usted vivirá no será el mundo en el que habrá vivido antes de ella, sino que habrá cambiado profundamente".

" Desde hace unos treinta y cinco años  se ha iniciado una nueva etapa que implica cambios fundamentales: 
*una desigualdad económica creciente basada en la reducción de las cargas que pagan las grandes empresas y las grandes fortunas,
 *paralela al empobrecimiento de las clases medias, *acompañada por la privatización de los servicios sociales,
* la limitación al derecho de la negociación colectiva de las condiciones laborales  y de los sueldos de obreros,
* junto a toda una serie de restricciones a la democracia  y al derecho de protesta..."

"Estamos en un período de regresión. Resulta evidente que las conquistas sociales que se obtuvieron en dos siglos de luchas colectivas no estaban aseguradas, como creíamos,y que para recomenzar una nueva etapa de progreso habrá que volver a ganarlas con métodos nuevos, porque las clases dominantes han aprendido a neeutralizar las que usábamos hasta hoy.



" Ningún avance social se consigue sin lucha: sin una confrontación  que solo puede tener éxito cuando se basa en la conciencia colectiva  de que no es lícito resignarse a una situación injusta, sino que estamos obligados a fijar en común unos objetivos de progreso y a luchar por ellos.  Pero la información de la conciencia de los seres humanos depende en gran medida de la comprensión  de la realidad social en la que viven, y esta se encuentra hoy estrechamente condicionada por una información que se recibe esencialmente a través de los medios de comunicación de masas, que se dedican a difundir una visión conformista, tal como conciene a los intereses de sus propietarios. La derecha ha aprendido a usar estos medios para repetir incansablemente tópicos simplistas y metáforas engañosas que se inculcan como verdades de sentido común, y se apresta, por otra parte, a destruir la educación pública..."