martes, 28 de octubre de 2014

LOS ABUELOS DE LAS CARICATURAS POLÍTICAS. EDUARDO GALEANO

Lucas Cranach el Viejo (el Papa-asno y el Monje-ternero) fueron elementos fundamentales de la propaganda satírico-polémica de la Reforma para movilizar a la población contra el catolicismo

LOS ABUELOS DE LAS CARICATURAS POLÍTICAS.

EDUARDO GALEANO

Octubre
31
En el año 1517, el monje Martín Lutero clavó sus palabras de desafío en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg.
Gracias a un invento llamado imprenta, esas palabras no se quedaron allí. Las tesisde Lutero llegaron a las calles y a las plazas y entraron en las casas, las tabernas y los templos de Alemania y más allá.
La fe protestante estaba naciendo. Lutero atacaba la ostentación y el despilfarro de la Iglesia de Roma, la ostentación y el despilfarro de la Iglesia de Roma, la venta de entradas al Paraíso, la hipócrita soltería de los sacerdotes…
No sólo por palabras se difundían las herejías. También por imágenes, que llegaban a más gente, porque pocos sabían leer pero todos eran capaces de ver.
Los grabados que ayudaron a difundir las protestas de Lutero, obras de Lucas Granach, Hans Holbein y otros artistas, no eran muy amables, que digamos: el Papa aparecía como un monstruoso becerro de oro, o un burro con tetas de mujer y rabo del Diablo, o era un gordo muy enjoyado que caía de cabeza a las llamas del infierno.
Esos filosos instrumentos de propaganda religiosa, que tanto ayudaron a la difusión masiva de la rebelión luterana, fundaron, sin saberlo, las caricaturas políticas de nuestro tiempo.
De Los hijos de los días, Siglo XXI, Buenos Aires, 2012.
La pasión de Cristo y del Anticristo. Lucas Cranach