jueves, 10 de junio de 2010

La Crisis. Deudas y Burros. Un cuento hecho realidad.




"La Crisis". Deudas y Burros.
Un cuento hecho realidad.

DEUDAS y BURROS

Se solicitó a un prestigioso asesor financiero que explicara esta crisis de una forma sencilla, para que la gente de a pie entendiera sus causas.
Este fue su relato:

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran.

Buena parte de la población le vendió sus animales.

Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.

Y a continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros. Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.

Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno.

Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.

Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.
Resultado:

La aldea quedó llena de burros y endeudados.
Hasta aquí lo que contó el asesor. Veamos lo que pasó después:

Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.

Quienes habían prestado dinero se quejaron al ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero estos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.

El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado. Entonces pide dinero a otros ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

El resultado: Los listos del principio, forrados. Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda. Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida. El Ayuntamiento igualmente arruinado.

Resultado¿ final?:
Para solucionar todo esto y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento bajó el sueldo a sus funcionarios, interinos y demás trabajadores del ayuntamiento; muchos protestaron, otros no lo hicieron por temor a que el Ayuntamiento no le diera mas trabajo, otros porque se escudaban diciendo que a lo mejor venía un alcalde,( que la verdad era todavía mucho más amigo de los que los habían estafado, cosa que era una gran verdad).
La cuestión fué que los estafadores se lo llevaron calentito, los prestamistas mas calentito todavía y los que se llamaban “representantes de los vecinos se callaron, aceptaron el proverbio que dice que el que manda, manda y colaboraron con el que compró los burros y los prestamistas. El que rajaba tanto que se llamaba “Rajoy” contento porque se veía mandando dentro de poco en el Ayuntamiento y encima el trabajo sucio se lo había hecho el que hablaba que quería mucho a los vecinos pero en el fondo era tan amigo de los prestamistas y estafadores como el que rajaba tanto.

Y Colorín colorado este cuento se ha acabado o puede
que no, si los vecinos decidimos que el cuento no se ha acabado.

(Cuento sobre un texto de un autor anónimo, ampliado por Pepe Oliver)
Viñeta de Manel Fontdevilla